El router está mal ubicado
Si está escondido, cerca del piso o en un extremo de la vivienda, la señal puede llegar con dificultad a otras habitaciones.
Redes del hogar
Si la conexión es lenta, se corta, no llega a algunas habitaciones o algunos dispositivos tienen problemas para conectarse, no significa necesariamente que necesites cambiar el router.
Cada red es diferente y primero es necesario comprender qué está ocurriendo.
Antes de comprar equipos
Muchas veces el problema no está en el router.
La ubicación del equipo, las interferencias, la cantidad de dispositivos conectados o una configuración incorrecta pueden afectar el funcionamiento de la red.
Lo más importante es identificar la causa antes de comprar nuevos equipos.Una red pensada para quienes la usan
No existe una única solución para mejorar una red WiFi. La distribución, el tipo de construcción, las paredes, la cantidad de dispositivos y el uso que cada familia hace de Internet vuelven diferente a cada red.
Una solución que funciona perfectamente en una casa puede no ser la más adecuada para otra.
Por eso, antes de recomendar un nuevo router, un repetidor o cualquier otro equipo, creemos que lo más importante es comprender cómo está distribuida la red y cuáles son las necesidades reales de quienes la utilizan.
Causas frecuentes
La misma falla puede tener distintos orígenes. Estas son algunas situaciones habituales explicadas de manera sencilla.
Si está escondido, cerca del piso o en un extremo de la vivienda, la señal puede llegar con dificultad a otras habitaciones.
Celulares, televisores, computadoras y otros equipos comparten la conexión y pueden afectar el funcionamiento cuando todos la usan al mismo tiempo.
Las redes de viviendas cercanas y algunos aparatos pueden utilizar frecuencias similares y generar cortes o menor velocidad.
El material y el grosor de paredes, techos y pisos pueden debilitar el WiFi, especialmente entre ambientes alejados.
Un canal saturado, una banda inadecuada o parámetros incorrectos pueden impedir que la red funcione de la mejor manera posible.
A veces el problema está en el servicio de Internet, la línea o el equipo entregado por el proveedor, y no dentro de la vivienda.
Antes de probar soluciones
Probar cambios al azar puede dificultar el diagnóstico o generar gastos que no resuelven el problema.
Un equipo más costoso no resolverá una mala ubicación, una interferencia o un inconveniente del proveedor.
Modificar canales, nombres, contraseñas o modos de funcionamiento sin registrar los cambios puede generar nuevos problemas.
Un reinicio ocasional puede ayudar, pero hacerlo repetidamente solo oculta el síntoma y no permite encontrar la causa.
Un repetidor ubicado donde ya llega poca señal puede repetir una conexión débil y no producir la mejora esperada.
El inconveniente puede estar dentro o fuera de la vivienda. Conviene separar ambas posibilidades antes de reclamar o comprar equipos.
No hace falta cambiar todo de inmediato. Primero conviene identificar dónde comienza el problema y qué necesita realmente la red.
La alternativa adecuada
Muchas veces, no. En algunos casos basta con cambiar su ubicación; en otros, optimizar la configuración o mejorar la distribución de la señal.
Solo algunas situaciones requieren reemplazar el router. El objetivo es encontrar la solución más conveniente, no vender equipos innecesarios.
Un proceso claro
Primero comprendemos cómo se utiliza la red. Después analizamos y explicamos las alternativas.
Queremos saber dónde falla la conexión, en qué momentos ocurre y qué dispositivos están afectados.
Revisamos la cobertura, la ubicación, la configuración y si el servicio del proveedor llega correctamente.
Te mostramos qué cambios podrían ayudar, sus ventajas y sus límites antes de recomendar nuevos equipos.
Después de conocer la causa y las opciones, vos decidís cómo continuar y cuánto tiene sentido invertir.
Preguntas frecuentes
Estas respuestas orientan, pero cada vivienda necesita evaluarse según su distribución y la forma en que se utiliza la red.
La señal pierde intensidad con la distancia y al atravesar paredes, techos o muebles. También puede haber interferencias en determinadas zonas de la vivienda.
Depende de la cobertura disponible y de dónde pueda ubicarse. Puede ser útil en algunos casos, pero no es la mejor solución cuando recibe una señal débil o se necesita mayor estabilidad.
Cuando el equipo presenta fallas, no soporta la velocidad contratada, tiene limitaciones importantes o no puede responder a la cantidad y tipo de dispositivos utilizados.
El repetidor recibe y vuelve a emitir una señal inalámbrica. El punto de acceso suele conectarse por cable a la red y crea una nueva zona WiFi más estable.
Cada dispositivo tiene capacidades, antenas y configuraciones diferentes. También puede conectarse a otra banda o tener sus propios problemas de software.
Contanos tu problema
Contanos qué está ocurriendo y te ayudaremos a encontrar la alternativa más adecuada para tu hogar.
Filosofía Varitech
No creemos que la solución sea cambiar equipos por cambiar.
Creemos que primero hay que comprender cómo funciona cada red y explicar las distintas alternativas para encontrar la solución más adecuada.